
Mis dedos son las metrallas que disparan las palabras
Mis palabras son las balas que agujerean las paredes
Mis paredes están también agujereadas
A golpe por día
Hasta que caigan
Y no me separe de los otros más que el aire transparente.
Mis dedos son las metrallas que disparan las palabras
Mis palabras son las balas que agujerean las paredes
Las paredes son los monstruos que nos separan
Las distancias son las hadas que nos engañan
La mentira es un gas que todo lo arrasa, todo lo engulle, todo lo apaga.
Mis dedos son las metrallas que disparan las palabras
Mis palabras son las balas que agujerean las paredes
Las palabras que pronunciamos dejan marcas en los corazones, mientras que las que escribimos se entierran y enfrían bajo la cubierta de un cuero muerto.
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