
Te agradezco cada momento en que elegiste pasar tiempo sola,
escribiendo, leyendo, paseando.
Te agradezco los ratos de dolor en que tomaste la espada
y aceptaste el duelo bajo el sol de mediodía,
en lugar de huir a nidos confortables bajo sombra.
Te agradezco las batallas contra pensamientos infames
y las veces en que partiste una lanza por tu libertad.
Te agradezco las desviaciones hacia la verdad
que te hicieron tomar el camino estrecho y tortuoso de ser tu misma,
dejando a un lado los elogios y la comodidad de un carril llano y sólido.
Te agradezco el brazo firme, tantas veces, cuando tu voluntad
presidió solemne el tribunal de las ganas.
Te agradezco la valentía de decir no,
dando un grosero portazo a las malas compañías.
Te agradezco la ternura con que tomaste en las manos
tu inevitable manojo de miserias,
y esos perdones difíciles que te diste a tiempo
cuando el orgullo dictador te instaba al castigo.
Te agradezco que imaginaras poderoso fuego
donde no había más que una minúscula llama
en medio de un terrible negro.
Te agradezco, en fin, que cambiaras por lucha la derrota,
y por vida el miedo.
...sentir...
ResponderEliminar...sentir te sienta bien...
...respira... respira y lleva a tu corazón lo que necesites como si se hubiera cumplido, después abandónalo, pero quédate con lo que produjo, esa sensación... si si, esa sensación... eres tú,
luz, energia, inteligencia, felicidad